Maig 2, 2007
En la mitologÃa griega, AntÃgona es hija de Edipo y Yocasta y es hermana de Ismene, Eteocles y Polinices. Acompañó a su padre Edipo (rey de Tebas) al exilio y, a su muerte, regresó a la ciudad.
En el mito, los dos hermanos varones de AntÃgona se encuentran constantemente luchando por el trono de Tebas, debido a una maldición que su padre habÃa lanzado contra ellos. Se suponÃa que Eteocles y Polinices se iban a turnar el trono periódicamente, pero, en algún momento, Eteocles decide quedarse en el poder después de cumplido su perÃodo, con lo que se desencadena una guerra, pues, ofendido, Polinices busca ayuda en una ciudad vecina, arma un ejército y regresa para reclamar lo que es suyo. La guerra concluye con la muerte de los dos hermanos en batalla, cada uno a manos del otro, como decÃa la profecÃa. Creonte, entonces, se convierte en rey de Tebas y dictamina que, por haber traicionado a su patria, Polinices no será enterrado dignamente y se dejará a las afueras de la ciudad al arbitrio de los cuervos y los perros. (Este mito es contado en la tragedia Los siete contra Tebas de Esquilo.)
Los honores fúnebres eran muy importantes para los griegos, pues el alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente. Por tal razón, AntÃgona decide enterrar a su hermano y realizar sobre su cuerpo los correspondientes ritos, rebelándose asà contra Creonte, su tÃo y suegro (pues estaba comprometida con Hemón, hijo de aquel). La desobediencia acarrea para AntÃgona su propia muerte: condenada a ser enterrada viva, evita el suplicio ahorcándose. Por otra parte, Hemón, al entrar en la cripta en la que habÃa sido puesta AntÃgona, con el objetivo de salvarla, y verla muerta, atraviesa la espada en sus propias entrañas; mientras tanto, EurÃdice, esposa de Creonte y madre de Hemón, se suicida al saber que su hijo ha muerto. Las muertes de Hemón y EurÃdice provocan un profundo sufrimiento en Creonte, quien finalmente se da cuenta de su error al haber decidido mantener su soberanÃa por encima de todos los valores religiosos y familiares, acarreando su propia desdicha. (Este mito es contado en la tragedia AntÃgona de Sófocles.) JOSETE FRC MORENO CHAVES 4\B
En el mito, los dos hermanos varones de AntÃgona se encuentran constantemente luchando por el trono de Tebas, debido a una maldición que su padre habÃa lanzado contra ellos. Se suponÃa que Eteocles y Polinices se iban a turnar el trono periódicamente, pero, en algún momento, Eteocles decide quedarse en el poder después de cumplido su perÃodo, con lo que se desencadena una guerra, pues, ofendido, Polinices busca ayuda en una ciudad vecina, arma un ejército y regresa para reclamar lo que es suyo. La guerra concluye con la muerte de los dos hermanos en batalla, cada uno a manos del otro, como decÃa la profecÃa. Creonte, entonces, se convierte en rey de Tebas y dictamina que, por haber traicionado a su patria, Polinices no será enterrado dignamente y se dejará a las afueras de la ciudad al arbitrio de los cuervos y los perros. (Este mito es contado en la tragedia Los siete contra Tebas de Esquilo.)
Los honores fúnebres eran muy importantes para los griegos, pues el alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente. Por tal razón, AntÃgona decide enterrar a su hermano y realizar sobre su cuerpo los correspondientes ritos, rebelándose asà contra Creonte, su tÃo y suegro (pues estaba comprometida con Hemón, hijo de aquel). La desobediencia acarrea para AntÃgona su propia muerte: condenada a ser enterrada viva, evita el suplicio ahorcándose. Por otra parte, Hemón, al entrar en la cripta en la que habÃa sido puesta AntÃgona, con el objetivo de salvarla, y verla muerta, atraviesa la espada en sus propias entrañas; mientras tanto, EurÃdice, esposa de Creonte y madre de Hemón, se suicida al saber que su hijo ha muerto. Las muertes de Hemón y EurÃdice provocan un profundo sufrimiento en Creonte, quien finalmente se da cuenta de su error al haber decidido mantener su soberanÃa por encima de todos los valores religiosos y familiares, acarreando su propia desdicha. (Este mito es contado en la tragedia AntÃgona de Sófocles.) JOSETE FRC MORENO CHAVES 4\B
