Personaje de la Iliada, era la segunda mujer de Pr铆amo (rey de Troya). Era hija de Dimas rey de Frigia. Existen tambi茅n versiones que la hacen hija de Sangarios y de la ninfa Evagora. Algunos autores afirman que dio 19 hijos a Pr铆amo. Euripides eleva el n煤mero a 50 y Apolodoro menciona 14: H茅ctor, Paris, Creusa, Laodice, Polisema, Casandra, Deifobo, Heleno, Pamon, Polites y Hiponoo, Antifo, Polidoro y Troilo, el menor. H茅cuba llevaba a Paris en su seno cuando so帽贸 que daba a luz una antorcha que prend铆a fuego a una ciudad. Los adivinos interpretaron que el ni帽o que iba a nacer causar铆a la muerte de su padre. Paris fue abandonado al nacer en la monta帽a, pero recogido y criado por unos pastores, m谩s tarde volvi贸 a Troya.Tras la ca铆da de Troya en el reparto del bot铆n H茅cuba correspondi贸 a Ulises. Embarcada junto a otros cautivos lleg贸 a Tracia donde reinaba su yerno y antiguo aliado de los troyanos Polimestor. A este rey hab铆a confiado Pr铆amo a su hijo Polidoro para librarle de los peligros de la guerra. Al tener noticia Polimestor de la ca铆da de Troya mat贸 a Polidoro y se apoder贸 de los tesoros que hab铆a tra铆do el muchacho. Al saberlo H茅cuba atrajo a Polimestor con la promesa de otro tesoro y tanto ella como las otras mujeres cautivas se lanzaron sobre el y dos hijos que le acompa帽aban mat谩ndolos. Cumplida la venganza Hecuba huy贸 sola y recorri贸 Tracia presa de fren茅tico delirio asustando a los campesinos con sus alaridos. Apiadados los dioses la transformaron en perra.
Andreu Moratal Ferrando 4 ESO
En la mitologia griega Medea era la hija de Eetes, rey de la C贸lquida y de la ninfa Asterodia. Era sacerdotisa de H茅racles, que algunos consideran su madre y de la que se supone que aprendi贸 los principios de la hechicer铆a junto con su t铆a, la maga Circe. As铆, Medea es el arquetipo de bruja o hechicera, con ciertos rasgos de chamanismo.
La huida de la C贸lquida
Cuando Jas贸n y los argonautas llegaron a la C贸lquida y reclamaron el vellocino de oro, el rey Eetes les prometi贸 que se lo entregar铆a s贸lo si eran capaces de realizar ciertas tareas. En primer lugar Jas贸n ten铆a que uncir dos bueyes que exhalaban llamaradas de fuego por la boca y arar un campo con ellos. Una vez arado deber铆a sembrar en los surcos arados los dientes de drag贸n que Eetes le dio. Jas贸n acept贸 las condiciones, a pesar de que salir airoso de la prueba se le antojaba imposible.
Sin embargo Medea, traspasado su coraz贸n por los dardos certeros de amor de Eros y aconsejada por su hermana, cuyos hijos hab铆a salvado Jas贸n de perecer en la isla de los p谩jaros, visit贸 esa misma noche la tienda de Jas贸n y le proporcion贸 pociones, ung眉entos m谩gicos e instrucciones precisas para lograrlo. Invulnerable al fuego y poseedor de una fuerza sobrenatural pudo el h茅roe someter a los bueyes y uncirlos al arado, roturando a continuaci贸n la porci贸n de tierra acordada. Despu茅s, tras arrojar los dientes en los surcos, se retir贸 a observar c贸mo de cada diente surg铆a un soldado esqueleto: los hombres sembrados, fuertemente armados. Tras esperar pacientemente a que se desarrollasen completamente un gran n煤mero de ellos, y siguiendo los consejos de Medea, arroj贸 una enorme piedra entre los soldados y 茅stos, que no sab铆an qui茅n la hab铆a arrojado, lucharon encarnizadamente entre s铆 por hacerse con ella hasta la muerte. Finalmente, a煤n bajo los efectos de las pociones m谩gicas de Medea, Jas贸n acab贸 con los que quedaron en pie.
Tras salir airoso de esta prueba, Eetes se enoj贸 sobremanera y se neg贸 a cumplir su parte del trato. Guiados entonces por Medea los argonautas llegaron al bosque donde se escond铆a el Vellocino de Oro, donde Medea exhort贸 a los presentes a evitar ser hipnotizados no mirando a los ojos a su guardian, una serpiente enorme que jam谩s dorm铆a. Ayudada de unas hierbas especiales y sus propios poderes hipn贸ticos Medea logr贸 dormirla permitiendo as铆 que Jas贸n cogiera el preciado trofeo y pudieran todos regresar con 茅l a su patria.
La expedici贸n de los argonautas parti贸 entonces con la compa帽铆a de Medea ya que, sabedora de que su traici贸n nunca ser铆a perdonada y enamorada perdidamente de Jas贸n, hab铆a rogado poder huir con la expedici贸n a cambio de sus servicios. Jas贸n no solo hab铆a accedido sino que prometi贸 hacerla su esposa, jur谩ndole que le ser铆a siempre fiel. Eetes mand贸 entonces a su hijo mayor Apsirto al frente de una gran flota a perseguirlos. Cuando logr贸 al fin darles alcance, Jas贸n acord贸 con Apsirto entregar a Medea a cambio de poder continuar su viaje con el Vellocino. Pero Medea urdi贸 nuevamente una estratagema para que su hermanastro se presentase solo a la negociaci贸n, lo que aprovech贸 Jas贸n para asesinarle a traici贸n y arrojar su cuerpo, troceado en m煤ltiples pedazos, al mar. El desconsolado Eetes tuvo que entrenerse recogiendo uno por uno los restos de su hijo, lo que dio ventaja a los argonautas para que pudieran escapar.
Existen varias versiones acerca de la ruta que siguieron los argonautas a partir de entonces, ya que la versi贸n que nos ha llegado se pone en duda al requerir un trayecto por tierra por media Europa (bien vadeando r铆os navegables, bien arrastrando por tierra firme su nave Argos).
Medea fue a煤n muy 煤til a la expedici贸n curando, por ejemplo, a la argonauta Atalanta cuando 茅sta fue herida en combate. Cuando llegaron a Testalia profetiz贸 que el timonel del Argo, Eufema, reinar铆a sobre Libia. Esta profec铆a se materializ贸 en Bato, descendiente de Eufemo.
La muerte de PeliasMientras Jas贸n buscaba el vellocino de oro, Hera segu铆a maquinando su forma de vengarse del rey Pelias, al que odiaba profundamente. Utiliz贸 artima帽as para hacerle enamorarse de Medea, pues la diosa pensaba que esa terrible mujer lo acabar铆a matando tarde o temprano. Cuando Jas贸n y Medea llegaron a Yolcos Pel铆as se neg贸 a entregarle el trono, a pesar de que hab铆an tra铆do el vellocino. Medea conspir贸 entonces para que fueran las propias hijas de Pel铆as las que acabasen con 茅l: caracterizada como una anciana sacerdotisa hiperborea de la diosa Artemisa les demostr贸 que se pod铆a rejuvenecer a un anciano troceando a Es贸n (el padre de Jas贸n) e hirviendo los pedazos en un caldero. Al instante un Es贸n rejuvenecido salt贸 de 茅l. Pero cuando las hijas de Pel铆as, exceptuando la menor de ellas, con la mejor intenci贸n, hicieron lo mismo, 茅ste no sobrevivi贸.
Abandono de Jas贸n
A pesar de haberse librado ya de Pel铆as, los habitantes de Yolco aborrecieron el magnicidio y Jas贸n y Medea se vieron obligados a dejar Yolcos partiendo hacia Corinto, llamados por los habitantes de esta ciudad sobre la que Medea pretend铆a tener derechos al trono. All铆 Jas贸n acord贸 con el rey Creonte abandonar a Medea, a la que el Rey pretend铆a expulsar de Corinto, para unirse a su hija la princesa Glauca. Medea entonces, arrastrada por los celos, envi贸 a Glauca como regalo de bodas un manto de irresistible belleza. Cuando Glauca lo recibi贸 de manos de la sirvienta de Medea se lo puso de inmediato, liberando la magia contenida en 茅l que la convirti贸 en una tea llameante. Las llamas la consumieron totalmente a ella y a Creonte, que se abalanz贸 sobre ella con intenci贸n de salvarla. A continuaci贸n, seg煤n la versi贸n que nos ha llegado y para hacer el m谩ximo da帽o a Jas贸n, mat贸 a los dos hijos que hab铆an tenido en com煤n. Otra versi贸n afirma que Jas贸n hab铆a dejado a Medea por Cre煤sa, que parece ser la propia Glauca, a la que Medea regal贸 un vestido que al pon茅rselo se le pegar铆a al cuerpo y la matar铆a.
Los habitantes de Corinto, bien en venganza por la muerte de Creonte o bien decepcionados por el comportamiento de Medea, la apedrearon en el templo deHera y la obligaron a abandonar la ciudad en el carro de serpientes aladas que le hab铆a regalado su abuelo Helio. Una versi贸n de la historia narra que fueron ellos los que mataron a los hijos de Medea, que conspiraba continuamente para asegurarse el trono. Pero en castigo una epidemia fue acabando con todos los ni帽os de la ciudad. Corinto no se libr贸 de esta maldici贸n hasta que por consejo del or谩culo de Delfos hicieron sacrificios solemnes a los hijos de Medea, y obligaron a los suyos a guardar luto. Esto justificar铆a por qu茅 los dirigentes de Corinto en el siglo V adC pagaron al dramaturgo Eur铆pides para que narrara la tragedia de Medea en Corinto atribuy茅ndole a la protagonista toda la lista de asesinatos y lavando as铆 la imagen de la ciudad.
Medea y HeraclesCuando Medea huy贸 de Corinto se propuso buscar a Heracles, pues 茅ste le hab铆a prometido auxilio en el caso de que Jas贸n dejara de cumplir con su palabra. Lo encontr贸 en Tebas, pero la furia de Hera lo hab铆a enloquecido. Medea le cur贸 con sus remedios, pero fue expulsada por los tebanos, que no le perdonaban haber matado a su rey Creonte.Medea en Atenas
Tras errar por distintos lugares en busca de protecci贸n, Medea lleg贸 a la ciudad de Atenas, cuyo rey, Egeo, no s贸lo le ofreci贸 hospitalidad sino que se cas贸 con ella con la esperanza de que sus hechicer铆as le permitieran concebir un hijo pese a lo avanzado de su edad. La bruja cumpli贸 sus expectativas teniendo de 茅l un hijo al que llamaron Medo.
Cuando Teseo, el hijo secreto de Egeo, lleg贸 a Atenas dispuesto a que su padre le reconociera como heredero, Medea lo tom贸 como una amenaza al futuro de su hijo, e intent贸 envenenarlo. Pero Teseo la descubri贸, y acusada de cometer horribles cr铆menes y de brujer铆a, Medea tuvo que huir de nuevo, esta vez con su hijo.
Medea en el destierro
Tras huir precipitadamente de Atenas Medea se refugi贸 en Italia donde ense帽贸 a los nativos c贸mo encantar serpientes. Estos la veneraron como diosa, con el nombre de Angitia.
Al pasar por Tesalia (regi贸n llamada as铆 por su hijo T茅salo), Medea compiti贸 con Tetis en un cert谩men de belleza que presid铆a Idomeneo, rey de Creta. De all铆 pas贸 a Fenicia, estableci茅ndose all铆 durante un tiempo. Por 煤ltimo pas贸 a Asia superior, donde se cas贸 con uno de los reyes m谩s poderosos del lugar, al que sucedi贸 en el trono. Algunos autores afirman que fue 茅ste, y no Egeo, el padre de Medo.
Habi茅ndose enterado de que su padre Eetes hab铆a sido destronado por su propio hermano Perses, Medea y su hijo acudieron en su ayuda. Medo mat贸 a Perses y repuso a su abuelo al frente del reino de C贸lquida, que engrandeci贸 uni茅ndolo al suyo. Este nuevo pa铆s recibir铆a en su honor el nombre de Media.
Medea no muri贸, sino que se hizo inmortal y mor贸 en los Campos El铆seos, donde dicen que se cas贸 con Aquiles.
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